Debo hacer una aclaratoria, ya que leyendo este blog me doy cuenta de que para las personas que leen parecería quizá yo el bueno de la historia y no es así. Soy humano, cometí muchos errores y los seguiré cometiendo; pero aquí quizá inconscientemente me estoy victimizando y eso tampoco es sano.
Cuando conocí a Barbara era una persona inteligente, atractiva, cariñosa, serena y racional, aún conserva las dos primeras condiciones, por esa razón me enamoré de ella, por esa razón la veía (y aún la veo, salvo por ciertas cosas que hace a veces) como la mejor mamá que un hijo podría tener.
Puedo dar fé de su responsabilidad, integridad, decencia y de su cariño (a los perros y a quienes no odia como a mi).
Ojo, que no hago esto por que ella me haya dejado ver a mi chamo hoy, cosa que dicho sea de paso no cumplió porque salio y no llegó sino hasta hace 10 minutos con él, pero eso es harina de otro costal; lo hago por el amor que sentí una vez por ella y porque es la mamá de mi hijo.




